lunes, 27 de febrero de 2012

MI QUERIDO AMIGO LUNES

Mi querido amigo Lunes:

 Una vez llegas aqui y te gustas tanto, que por eso tú mismo eres tu favorito, cuentamé qué debo hacer para que me reenamore de nuevo de lo fatídico que me supones, no sólo por cómo te llamas, sino por lo que representas.
 Una, que se le antoja hablar más que de lo divino y lo humano, de lo divino de lo humano, no puede sino recordarte con mal sabor. Hoy no te portaste bien.

Si bien no te miento  y afirmo que en otras ocasiones  me has llegado a resultar indiferente, con tu maldita manía de reiniciar lo cotidiano de mi existencia y no por ello me sirve el descontento, pues castigo debería pasar al quejarme , hoy me has tratado como un maldito martes, ese amigacho que tienes no por sentimiento sino por tenerlo delante y parecerse tanto a ti.

Hoy, mi querido amigo lunes, no me has inspirado. Me has dado por activa y por pasiva y aún en mi celda, dulce por otra parte y desde la que te escribo, has sido un indeseable,  me has llenado de surrealismo, de malos tonos y de palabras poco amables. Me has escrito en tu página dándome el papel de extra, me has atiborrado de conversaciones vacías, de amagos de cansancio, de agobios inustanciales y de vacíos sin sentido.

Hoy tu decisión era clara. Debías haceme sentir mal y obligarme a reflexionar acerca de si eres tú, el dia, o es que una, a la que no sirve cualquier excusa, se excedió en esa mítica sentencia de " tengo el dia raro". Te cansaste de mi y me lo has querido hacer saber.

Tu ganas, pero lo poco que me duras me hace esperar mi reencuentro contigo en breve. Ya no sé si es que vamos jugando a la pareja ejerciendo de " tándem insatisfecho" ,porque ni tu puedes ser viernes ni yo me puedo convertir en domingo.

Y los dias pasan, y tú sigues siendo lunes. Hay cosas, que, desgraciadamente, no cambian.