martes, 7 de diciembre de 2010

SOLEÁ


Podríamos hacer una comparación de los palos del flamenco con los palos de la vida. Hoy empiezo con la soleá. Esta composición métrica versa sobre la soledad y el desengaño. La soleá es un " quejío" es un " me está doliendo", el dolor que nace de dentro de las entrañas y que se manifiesta en la voz rasgada. La soleá, es el llanto del alma, el sentimiento roto que fluye por la garganta y que se manifiesta en muchos de los que amamos el arte en piel de gallina y lágrima. La soleá eres tu, hoy, querida amiga, tu eres soleá.
Amiga soleá, baila, baila sobre el dolor y deja que canten por ti. Baila como si nadie te estuviera mirando y deja que lloren por ti. Baila retando al palo y deja que se rasguen por ti. Mira a los ojos a quien te dirija y dile que hoy lloras tu, que has decidido marcar tu propio ritmo. Baila, pero respeta al maestro. Él te ha enseñado que cada palo lleva su ritmo, pero hoy debes ser tú la que decida cuando salir al escenario. Sé complice de ti misma y sángrate bailando, sabes hacerlo.
Mañana seguiremos con otro palo, y espero amiga soleá, llamarte ALEGRÍA.