viernes, 10 de junio de 2011

SAN MARTIN, LLEVATÉ AL CERDO


Si, no me he equivocado. Que " a todo cerdo le llega su San Martin", pero me pregunto yo por qué San Martín le tiene que llegar al cerdo. A mi San Martin me cae bien, pobre hombre, siempre llegando a los cerdos, al final lo de Santo ha sido título bien merecido.

Sentencia habitualmente usada en referencia a la posibilidad de que el tiempo sea el sabio vidente, el que pronostique el final, que en ocasiones suelen ser comienzos a mejor.
La matanza del cerdo comienza en noviembre, concretamente el once, festividad de San Martin de Tours, pero vamos, que digo yo que puede ser que se adelante. Y mira que me gusta el cerdo, casi todo de él es aprovechable y no es justo que se use a tan digno animal para desginar a no tan dignos personajes.

" Eres un cerdo", pues no, a ver, que hay cerditos muy lindos, algunos sirven incluso como animales de compañía, como George Clooney, pero esta es otra historia, pues aqui te entran ganas de comerte al cerdo y al dueño.
Y bueno, sigo con el tema que me distrae el Clooney y al final acabaré comiendomé a San Martín y acostándome con el cerdo.. que puede pasar.
Lo que venía a decir es que el proceso de la matanza es un ritual muy dado en distintos lugares de la península que consta de tres procesos: el engorde, la matanza y el curado.
Algo parecido a diversos personajes del panorama. Pero lo del curado no creo que resulte, porque ni la Peggy más rebuena cura al cerdito papito. Aqui, directamente matamos y zampamos, y porque San Martin me deja, que soy muy chula.

Quien no ha tenido un cerdo hucha?, o mi generación, que merendábamos bocadillos de jamón sentados frente al televisor viendo a Porky nuestro rey ( esto personalmente me parece cruel y muy retorcido, pero la vida es así, no la he inventado yo.. oh oh oh).

Por eso San Martin, no vayas a los cerditos, dirigeté a la ventanilla donde se ubique el cartel " LLEGAR A BESTIAS, INTOLERANTES Y DESLEALES"..y no desesperes si te cierran en las narices con el "vuelva usted mañana".. algunos se salvan. Eso es inevitable.
Mientras un@ degustan el curado, me detengo en la matanza y observo mientras decido vivir en silencio el secreto... el secreto ibérico, por supuesto. Así se hace llamar porque el corte queda oculto. Y no hay nada que más me guste que lo que no se puede contar.